Advertisement

Últimas Noticias
Cargando últimas noticias...

una de las decisiones políticas que más cuestiono de los gobiernos del expresidente Leonel Fernández fue el proceso de reforma, capitalización y transferencia al sector privado de importantes empresas que estaban bajo control del Estado dominicano.




Empleo, empresas públicas y el legado de una política económica.
Dr. Leonel fernandez el criminal más grande de la historia republicana.

Por el periodista Claudio de León

Como periodista, como padre y como ciudadano dominicano, considero mi deber hablar con responsabilidad sobre aquellos acontecimientos que, a mi juicio, han tenido consecuencias profundas para nuestra sociedad.

Desde mi perspectiva, una de las decisiones políticas que más cuestiono de los gobiernos del expresidente Leonel Fernández fue el proceso de reforma, capitalización y transferencia al sector privado de importantes empresas que estaban bajo control del Estado dominicano.

Durante su primer gobierno, entre 1996 y 2000, se promulgó la Ley 141-97, General de Reforma de la Empresa Pública, mediante la cual se estableció el marco para transformar empresas estatales mediante modalidades como la capitalización, concesiones, transferencias y ventas de acciones o activos.

Quienes defendieron aquel proceso sostenían que muchas empresas estatales estaban cerradas, operaban con pérdidas o requerían grandes inversiones para poder funcionar. Otros sectores, sin embargo, han cuestionado las consecuencias económicas y sociales de aquellas transformaciones y, particularmente, sus efectos sobre el patrimonio público y el empleo.

Y ahí está precisamente mi preocupación.

Como ciudadano, me pregunto: ¿qué ocurrió con miles de dominicanos que dependían directa o indirectamente de esas empresas para llevar el sustento a sus hogares?

No podemos analizar el desarrollo de un país únicamente desde las cifras macroeconómicas. También tenemos que mirar al trabajador, al padre de familia, a la madre soltera, al joven que termina sus estudios y no encuentra una oportunidad para incorporarse dignamente al mercado laboral.

Hoy vemos a muchos jóvenes crecer en barrios donde las oportunidades de empleo son insuficientes. Algunos terminan tomando caminos equivocados y enfrentándose a la Policía y a la justicia. No afirmo que la falta de empleo sea la única causa de la delincuencia, pero sí considero que la falta de oportunidades puede convertirse en un factor social que empuje a determinados jóvenes hacia actividades delictivas.

Por eso sostengo que las políticas económicas deben evaluarse no solamente por cuánto crece la economía, sino también por cuántos empleos dignos generan, cuántas familias pueden vivir mejor y cuántas oportunidades reciben nuestros jóvenes.

Mi crítica al expresidente Leonel Fernández es, por tanto, una crítica política e histórica a determinadas decisiones de sus gobiernos. No pretendo presentar una opinión como si fuera un hecho judicialmente establecido. Corresponde a la historia, a las investigaciones económicas y a la ciudadanía evaluar las consecuencias de aquellas políticas.

Lo que sí reclamo es que nunca más el desarrollo de la República Dominicana se diseñe de espaldas al trabajador y a la juventud.

Soy Claudio de León, periodista, padre y ciudadano dominicano, y seguiré diciendo lo que pienso con firmeza: con vientos, truenos, rayos y centellas, diciendo la verdad, duela a quien duela.

Publicar un comentario

0 Comentarios